Cuando tenía sobrepeso, no sabía cómo lograr perder todo mi exceso de peso. Por eso comencé a desesperarme, a sentirme cada vez peor: menos atractiva, menos bella, menos guapa. Es decir, dejé de quererme y dejé de ver mi belleza.
Quiero decirte que…
Eres bella porque tu belleza sigue estando en ti como también sigues siendo atractiva. Te hablo de tu belleza real y auténtica. No de la “belleza” que te venden los medios de comunicación y las industrias de cosmética y maquillaje.
No pretendo tener una postura extrema, pero recuerdo perfectamente el daño que me hacían esos anuncios y los sentimientos de dolor por no poder alcanzar ese “ideal” de belleza.
¿Quieres que te diga un secreto?
Acércate, ssssh! Ese “ideal” de belleza no existe, es una ilusión para que siempre te sientas insatisfecha con tu belleza y tengas que comprar más y más productos.
¡Olvídate de ese “ideal” y sé realmente TÚ!
Otra cosa que me hacía mucho daño es la vergüenza que sentía con mi cuerpo. Comencé a vestirme con ropa deportiva, a descuidar mi aspecto y a no preocuparme de mí.
La verdad, es que le pasa a muchas mujeres. Cuando tenemos exceso de peso, nos sentimos cada vez peor y toda nuestra vida se resiente.
Te aseguro que puedes volver a sentirte hermosa y atractiva desde este momento. No tienes que esperar a quitarte todo tu exceso de peso porque si sigues esperando nada sucederá, cada vez se te hará más difícil bajar de peso y jamás lograrás tu cuerpo ideal.
Comprometerse a adelgazar no es sólo comer mejor y cuidar tu cuerpo sino que también tienes que cuidar tu interior. Adelgazar, para mí, es una curación en todos los sentidos tanto interior como exterior ¿No crees?
Comencé a cambiar y a recuperar mi belleza, mientras iba adquiriendo un estilo de vida más saludable y positivo.
¿Cómo lo hice?
Lo primero que hice fue renovar mi imagen. Me corte el pelo, dando un nuevo estilo, y empecé a cuidar mi piel y mi rostro. Después de estos sencillos cambios volví a reconocerme en el espejo.
Después abrí mi armario y saqué toda la ropa. No te puedes imaginar la cantidad de ropa que encontré que ni me acordaba que tenía. Hice tranquilamente una selección de mi ropa favorita y creé unos nuevos conjuntos con los que me sentía más a gusto y mejor con mi cuerpo.
También, aunque tenía poco dinero, me fui a comprar ropa, pero no en las tiendas de siempre. Recuerda esto; que tengas exceso de peso no significa que no puedas sentiré bien y atractiva. Por eso es importante que abras tu mente a nuevas tiendas y nuevas maneras de vestirte.
Otra cosa vital que hice fue comenzar a relajar mi cuerpo, mientras programaba mi mente para bajar de peso. Deje de presionar a mi cuerpo para que adelgazase y me centré en estar más tranquila y segura en que esta vez lo iba a conseguir.
¿Sabes lo mejor de todo?
Que con los pasos y cambios que iba dando, aunque todavía tenía que perder bastante peso, mi familia comenzó a verme mejor: más guapa, más feliz. ¡Fue hermoso! Porque eso me daba muchas fuerzas para continuar.
Vi como cambiando yo cambiaba todo mi alrededor. Además de que adelgazar cada vez se me hacía más fácil.
Espero que comprendas que puedes comenzar hoy a cuidarte con pequeños cambios y pasos positivos. Recuerda que eres bella y atractiva ahora mismo.
Deja de esconderte y de esperar que los cambios vengan de fuera porque nunca llegarán. Se tú el cambio que quieres y esperas.







